Tuesday, August 20, 2019

San Bernardo

EVANGELIO DEL DÍA: 20
de Agosto de 2019

San Bernardo
Jue 6,11-24a/Mt 19,23-30

Jesús dijo entonces a sus discípulos: “Os aseguro que difícilmente entrará un rico en el reino de los cielos. Os lo repito: le es más fácil a un camello pasar por el ojo de una aguja que a un rico entrar en el reino de Dios”. Al oírlo, sus discípulos se asombraron más aún, y decían: “Entonces, ¿quién podrá salvarse?”. Jesús los miró y les contestó: “Para los hombres esto es imposible, pero no para Dios”. Pedro entonces añadió: “Nosotros, que hemos dejado cuanto teníamos y te hemos seguido, ¿qué vamos a recibir?”. Jesús les respondió: “Os aseguro que cuando llegue el tiempo de la renovación de todas las cosas, cuando el Hijo del hombre se siente en su trono glorioso, vosotros, que me habéis seguido, os sentaréis también en doce tronos para juzgar a las doce tribus de Israel. Y todos los que por causa mía hayan dejado casa, hermanos, hermanas, padre, madre, hijos o tierras, recibirán cien veces más, y también recibirán la vida eterna. Muchos que ahora son los primeros, serán los últimos; y muchos que ahora son los últimos, serán los primeros”.

COMENTARIO AL EVANGELIO POR MONS. CARLOS OSORO

Hay llamadas que parecen imposibles
Una vez más encontramos que la grandeza que el Señor ofrece tropieza con la mirada miope de los hombres, que sólo creen en sus posibilidades y se aferran a sus seguridades. Es verdad, hay llamadas que parecen imposibles, pero son realizables para Dios porque son de Él y no nuestras. Él va más allá de nuestros cálculos, en lo que pide y en lo que ofrece. Pide nuestro poco, pero da mucho más, ya que a su lado todo es plenitud; pero hay que aprender, junto a Él, a valorar el último lugar, aquel por el que nadie pelea, en el que podemos abrirnos a lo más grande.


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