Sunday, May 31, 2020

Oración para obtener los 7 dones del Esp Santo

Oración para obtener 
los siete dones del Espíritu Santo

Rogamos al clementísimo Padre por medio de ti, 
su Unigénito, hecho hombre por nuestro amor, 
crucificado y glorificado, 
que de sus tesoros envíe sobre nosotros 
el Espíritu de la gracia septiforme. 
El espíritu de Sabiduría para que gustemos 
el fruto del árbol de la vida que eres tú 
y los sabores que recrean la vida. 
El don del Entendimiento con que sean esclarecidos 
los ojos de nuestra mente. 
El don del Consejo para caminar, 
siguiendo tus pisadas, por las sendas de la rectitud. 
El don de la Fortaleza para triunfar de la violencia 
de los enemigos que nos combaten. 
El don de la Ciencia para que, 
alumbrados con los fulgores de la sacra doctrina, 
hagamos juicio recto del bien y del mal. 
El don de la Piedad para vestirnos 
de las entrañas de misericordia.
El don de Temor con que, 
apartándonos de todo lo malo, 
dulcemente reposemos en tu eterna Majestad. 

Amén.

San Buenaventura

Saturday, May 30, 2020

Dos apóstoles, dos vidas, una iglsia

Dos apóstoles, dos vidas, una Iglesia

La Iglesia sabe de dos vidas; de ellas, una se desenvuelve en la fe; la otra, en la visión. Una, durante el tiempo de nuestra peregrinación; la otra, en las moradas eternas. Una, en medio de la fatiga; la otra, en el descanso. Una, en el camino; la otra, en la patria. Una, en el esfuerzo de la actividad; la otra, en el premio de la contemplación. La primera vida es simbolizada por el apóstol Pedro; la segunda, por el apóstol Juan.

Pedro y Juan fueron, cada uno, figura de cada una de estas dos vidas. Pero como ambos caminaron por la fe, en la vida presente, ambos habían de gozar para siempre de la visión, en la vida futura. Por esto, Pedro, el primero de los apóstoles, recibió las llaves del reino de los cielos, con el poder de atar y desatar los pecados, para que fuese el guía de todos los santos, unidos inseparablemente al cuerpo de Cristo, en medio de las tempestades de esta vida; y por esto, Juan, el evangelista, se reclinó sobre el pecho de Cristo, para significar el tranquilo puerto de aquella vida arcana. En efecto, no solo Pedro, sino toda la Iglesia, ata y desata los pecados. Ni fue solo Juan quien bebió en la fuente del pecho del Señor para enseñar con su predicación la doctrina acerca de la Palabra que existía en el principio, sino que el Señor en persona difundió por toda la tierra este mismo Evangelio para que todos bebiesen de él, cada uno según su capacidad.

San Agustín

Sermones sobre el evangelio de san Juan, n. 124: CCL 36, 685

Wednesday, May 13, 2020

Podar para dar más frutos


El viñador irá a su viña para podar los brotes. Si no lo hiciera y los dejara crecer en la viña, esta no daría sino un vino malo de agraces. Así tiene que obrar el hombre digno: tiene que podar en sí mismo todo lo que es desorden, desarraigar a fondo todas sus inclinaciones, tanto si se trata de alegrías como de sufrimientos, es decir, cortar las malas costumbres. Esto no destruye ni la cabeza, ni el brazo ni la pierna.

Pero cuidado con el cuchillo hasta que no sepas muy bien dónde y qué tienes que cortar. Si el viñador no supiera el arte de la poda, cortaría todo, tanto el brote bueno, que pronto dará su uva, como el brote malo, y estropearía así la viña. Hay alguna gente que obra así. No conocen el oficio de podar. Dejan los vicios, las malas inclinaciones en el fondo de la naturaleza, cortando y lastimando a la pobre naturaleza misma. La naturaleza en sí es buena y noble: ¿qué quieres cortar y podar en ella? Al tiempo de los frutos, es decir, en la vida divina, te quedaría solamente una naturaleza arruinada.

Beato Juan Taulero

Sunday, May 10, 2020

Lord, we will follow you

Yes, Lord, We Follow You
Let us march forward intrepidly to meet our Redeemer, Jesus, pursuing our onward course without swerving until we come to the assembly of the saints and are welcomed by the company of the just. It is to join our Christian forebears that we are journeying, to those who taught us our faith…. In the place where the Lord will be everyone’s light, the true light which enlightens every human person will shine upon all. In the house where we are going the Lord Jesus has prepared many resting places for his servants, so that where he is we also may be. This was his express desire. Listen to his own words: In my Father’s house there are many resting places. And: I will come again and take you to myself, so that where I am you also may be.
You may say, perhaps, that he was speaking only to his disciples, and it was to them alone that he promised there would be many resting places…. And what of that statement of his about people coming from all sides to take their seats in the Kingdom of God? Have we any grounds for doubting that God’s will is effective? With Christ, surely, to will a thing is to accomplish it. In short, the Lord has not only shown us the way we are to travel, he has also pointed out our destination. Where I am going you know, he says, and the way there is known to you. This destination is our Father’s house, and our way to it is Christ, as his own words assure us: I am the way, the truth, and the life…. Let us set out, then, upon this way, holding fast to the truth and following in the footsteps of life. Christ is the way that leads us, the truth that strengthens us, and the life that restores us to life in him.
To make sure that we really understand his will, our Lord prays a few minutes later: Father, it is my desire that those whom you have given me be with me where I am, so that they may see my glory. How graciously our Lord asks his Father here to grant what he himself had promised earlier! The promise came first and then the request, not the other way round. Conscious of his authority and knowing the gift was at his own disposal, he made the promise; then as if to exemplify his filial submission, he asked his Father to grant it….
Yes, Lord Jesus, we do follow you. But we can only come at your bidding. No one can make the ascent without you, for you are our way, our truth, our life, our strength, our faith, our reward. We belong to you; be the way that carries us onward, the truth that inspires us with courage, and the life that fills us with renewed vigor.
Saint Nilus of Sinai

Ustedes ya saben el camino

Vosotros ya sabéis el camino
para ir adonde yo voy
Yo soy el camino, la verdad y la vida. El camino es la humildad que conduce a la verdad. La humildad es la pena. La verdad es el fruto de la pena. Tú dirás: «¿Cómo puedo saber que habla de la humildad cuando simplemente dice: Yo soy el camino?» Él mismo te responde añadiendo: Aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón. Se presenta como ejemplo de humildad y de dulzura. Si tú lo imitas, no caminarás en tinieblas, sino que tendrás la luz de la vida. ¿Cuál es la luz de la vida sino la verdad? Ella ilumina a todo hombre que viene a este mundo; le muestra el camino verdadero.
Yo veo el camino de la humildad. Deseo su fruto: la verdad. Pero ¿qué hacer cuando la ruta parece demasiado difícil para llegar donde quiero llegar? Escuchad su respuesta: Yo soy el camino, es decir, el viático que sostiene el esfuerzo a lo largo del camino. A los que se descarrían y yerran el camino, les grita: Yo soy el camino; a los que suben por el camino, pero desfallecen: Yo soy la vida. Más aún: Yo te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has ocultado estas cosas a los sabios y prudentes y se las has dado a conocer a los sencillos.
San Bernardo

Saturday, May 9, 2020

Truly enough for us


Don’t forget that you are not alone, and you will never be alone. He is always with you, because heaven is your life if you welcome him. Our God waits for only this. He lives with the great desire that we open the doors to him, so that he can give us his unconditional and faithful love, which never disappoints us.
Since we are all so different, every so often I ask myself how God can love every single one of us with a unique, specific, and personal tenderness. He can, because he even knows every cell in our body. He created us and wanted us. He calls us by name, and we must discover who we are in his eyes: risen, new creatures, who have welcomed the love of God in that grandiose space that is our life; he comes, because he is a God who loves to be welcomed. He stands outside the door of our freedom and knocks. Let us not leave him outside like a beggar; let’s open that door so he can enter!
Pope John Paul II often repeated, “Open, better yet, open wide the doors to Christ!” and our Holy Father Benedict XVI confirmed this saying, “Do not be afraid of Christ. He who lets him enter never loses anything. He gives everything.”… The Lord has placed into our hands the opportunity to live a transparent, joyful life, but to experience this we must have the courage that comes from prayer which illuminates us, the Word of God that instructs and nourishes us, and the Church that accompanies us on our journey.
Mother Elvira Petrozzi

Jesús está en el Padre

Si me conocierais a mí,
conoceríais también a mi Padre
El Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros. Con toda seguridad vive en nosotros por la fe y habita en nuestra memoria, habita en nuestro pensamiento y desciende incluso hasta nuestra imaginación. Antes, efectivamente, ¿qué idea podía el hombre hacerse de Dios sino la de un ídolo fabricado por su propio ingenio? Dios era incomprensible e inaccesible. Pero, ahora, Dios quiere que se le pueda comprender, que se le pueda ver, que se le pueda tocar y alcanzar con el pensamiento.
¿De qué manera?, me preguntas. Escondido en un pesebre, descansando sobre las rodillas de la Virgen, predicando en la montaña, orando de noche; y no menos clavado en la cruz, lívido en la muerte, libre entre los muertos y victorioso sobre el infierno. Resucitando al tercer día, mostrando a los apóstoles las llagas de los clavos, signos de su victoria, y, por fin, subiendo ante su mirada, hacia los cielos. De todos estos acontecimientos ¿hay alguno que deje de suscitar en nosotros un pensamiento verdadero, fervoroso y santo? Si pienso en cualquiera de ellos, pienso en Dios, y, a través de todos ellos, él es mi Dios. Meditar estos acontecimientos es la sabiduría misma. Es la dulzura que María meditaba en su corazón.
San Bernardo

Sunday, May 3, 2020

El Señor es mi Pastor

A cada uno lo llama por su nombre
Cuando Jesús se presenta como el buen Pastor, se sitúa en una larga tradición bíblica familiar a sus discípulos y a sus oyentes. El Dios de Israel, en efecto, se había manifestado siempre como el buen Pastor de su pueblo. Había escuchado sus súplicas, los había liberado de la tierra de esclavitud, los había conducido por su bondad en la dura marcha por el desierto hacia la tierra prometida… Siglo tras siglo, el Señor seguía conduciendo al pueblo, más aún, lo llevaba en brazos como el pastor lleva a los corderos. Lo había conducido después del castigo del exilio, llamándolo de nuevo y reuniendo a las ovejas perdidas para llevarlas a la tierra de sus antepasados.
Por este motivo, los que nos han precedido en la fe se dirigían a Dios filialmente como a su pastor: El Señor es mi pastor, nada me falta. Cuando, en la plenitud del tiempo, vino Jesús, encontró a su pueblo como un rebaño sin pastor y le dio lástima. En él se cumplieron las profecías y se concluyó la espera. Con las mismas palabras de la tradición bíblica, Jesús se presenta como el buen Pastor que conoce a sus ovejas, las llama a cada una por su nombre y da la vida por ellas. Y así habrá un solo rebaño y un solo pastor.
San Pablo VI
Mensaje para el día de las vocaciones de 1971.
Papa desde 1963 a 1978, llevó a término el Concilio Vaticano II.
Ha sido canonizado por el papa Francisco.

Saturday, May 2, 2020

También ustedes quieren marcharse?


Yo soy el pan vivo. Vosotros anheláis este pan del cielo, lo tenéis delante y no lo coméis. Con todo, no os condeno: ¿puede anular vuestra infidelidad la fidelidad de Dios? Todo lo que me dé el Padre vendrá a mí, y al que venga a mí no lo echaré fuera. ¿Cuál es esta interioridad de la que uno no puede salir fuera? Un gran recogimiento, un suave secreto que no cansa, limpio de toda amargura de pensamientos malos, exento de los tormentos de tentaciones y dolores. ¿No es este el secreto en el que penetrará el siervo fiel y solícito que escuche las palabras: Entra en el gozo de tu Señor?
Para curar la causa de todos los males, es decir, el orgullo, el Hijo de Dios ha bajado y se ha hecho hombre humilde. ¿Por qué te enorgulleces, hombre? Dios se hizo humilde por ti. Podrías, quizá, avergonzarte de imitar la humildad de un hombre, ¡imita la humildad de Dios! Dios se hizo hombre; tú, hombre, reconoce que eres hombre: toda tu humildad consiste en conocerte como hombre. Dios, al enseñarnos la humildad, nos dijo: Yo he venido para hacer la voluntad del que me ha enviado. «He venido, humilde, a enseñar la humildad como un maestro de humildad. El que venga a mí se convierte en miembro de mi cuerpo. El que viene a mí será humilde, no hace su propia voluntad, sino la de Dios. Por eso no será echado fuera».
San Agustín

María, madre de Dios

Paz a los hombres de buena voluntad Gloria a Dios en las alturas y paz a los hombres de buena voluntad . No dijeron los ángeles: «Paz a los ...