Wednesday, June 26, 2019

12a Semana Tiempo Ordinario

EVANGELIO DEL DÍA: 26 de Junio de 2019

12ª Semana Tiempo Ordinario
Gn 15,1-12.17-18/Mt 7,15-20

En aquel tiempo dijo Jesús: “¡Cuidado con los falsos profetas! Vienen a vosotros disfrazados de ovejas, pero por dentro son lobos feroces. Por sus frutos los conoceréis, pues no se recogen uvas de los espinos ni higos de los cardos. Así, todo árbol bueno da buen fruto; pero el árbol malo da fruto malo. El árbol bueno no puede dar mal fruto, ni el árbol malo dar fruto bueno. Todo árbol que no dé buen fruto será cortado y arrojado al fuego. De modo que por sus frutos los conoceréis”.

COMENTARIO AL EVANGELIO POR MONS. CARLOS OSORO

Coherencia entre decir y hacer
La advertencia de Jesús lleva implícito el conocimiento que tiene Dios del mundo en que nos movemos y las amenazas a las que estamos expuestos en el día a día; “guardaos de los falsos profetas”; éstos no son los que dicen cosas erradas, sino los que no hacen lo que dicen. Hablan como Cristo, pero no obran como Él. No existe coherencia entre lo que dicen y lo que hacen; están dispuestos a aceptar su mensaje, pero no aman y no lo siguen a Él, que es el Señor; no entran a través de Él, que es la puerta del amor al Padre y a los hermanos. “Por sus frutos los conoceréis”: el árbol que se eleva desde la tierra hacia el cielo y conoce las distintas estaciones es figura del hombre. En sí es “muy” hermoso y bueno, es imagen de Dios. Pero puede estar enfermo, dañado y podrido, sin linfa vital, sin amor. Entonces produce frutos malos. El árbol bueno por excelencia es la cruz, en la cual está el fruto maduro y dulce del amor a Dios y al hombre. Injertados en Él, que es el árbol de la vida, también nosotros producimos su fruto. El árbol seco germina porque el árbol verde se secó en su lugar.


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