EVANGELIO DEL DÍA: 22 de Junio de 2019
11ª Semana Tiempo Ordinario
2Co 12,1-10/Mt 6,24-34
En aquel tiempo dijo Jesús: “Nadie puede servir a dos amos, porque odiará a uno y querrá al otro, o será fiel a uno y despreciará al otro. No se puede servir a Dios y al dinero. Por tanto, os digo: No estéis preocupados por lo que habéis de comer o beber para vivir, ni por la ropa con que habéis de cubrir vuestro cuerpo. ¿No vale la vida más que la comida y el cuerpo más que la ropa? Mirad las aves que vuelan por el cielo: ni siembran ni siegan ni almacenan en graneros la cosecha; sin embargo, vuestro Padre que está en el cielo les da de comer. Pues bien, ¿acaso no valéis vosotros más que las aves? Y de todos modos, por mucho que uno se preocupe, ¿cómo podrá prolongar su vida ni siquiera una hora? ¿Y por qué estar preocupados por la ropa? Mirad cómo crecen los lirios del campo: no trabajan ni hilan. Sin embargo, os digo que ni aun el rey Salomón, con todo su lujo, se vestía como uno de ellos. Pues si Dios viste así a la hierba, que hoy está en el campo y mañana se quema en el horno, ¿no os vestirá con mayor razón a vosotros, gente falta de fe? No estéis, pues, preocupados y preguntándoos: ‘¿Qué vamos a comer?’, o ‘¿qué vamos a beber?’, o ‘¿con qué nos vamos a vestir?’. Los que no conocen a Dios se preocupan por todas esas cosas, pero vosotros tenéis un Padre celestial que ya sabe que las necesitáis. Por lo tanto, buscad primeramente el reino de los cielos y el hacer lo que es justo delante de Dios, y todas esas cosas se os darán por añadidura. No estéis, pues, preocupados por el día de mañana, porque mañana ya habrá tiempo de preocuparse. A cada día le basta con sus propios problemas”.
COMENTARIO AL EVANGELIO POR MONS. CARLOS OSORO
Confianza en la Providencia
La de hoy es una invitación implícita a la confianza en Dios, a colocar la vida en las manos del Padre para estar libres de todo afán, de toda angustia y de toda preocupación; porque lo que garantiza su mantenimiento es Él, que da la vida y también la alimenta. La ansiedad de la prevención cede el puesto a la confianza en la Providencia. Preocuparse es renunciar al presente, el único tiempo posible, para proyectarse hacia el futuro, que todavía no existe. La preocupación nos vacía de todo y nos llena de vacío. El presente es Don de Dios que se debe disfrutar en plenitud; Jesús es el Hijo que todo lo recibe del Padre y lo comparte con los hermanos, su existencia es amor que recibe y que entrega.
Evangelio y Comentario compartido desde la app Palabra y Vida. Descárgatela ahora para IOS/Android:
No comments:
Post a Comment