EVANGELIO DEL DÍA: 4 de Junio de 2019
San Bonifacio
Hch 20,28-38/Jn 17,11b-19
En aquel tiempo dijo Jesús: “Padre santo, cuídalos con el poder de tu nombre, el nombre que me has dado, para que estén completamente unidos, como tú y yo. Cuando estaba con ellos en este mundo, los cuidaba y los protegía con el poder de tu nombre, el nombre que me has dado. Y ninguno de ellos se perdió, sino aquel que ya estaba perdido, para que se cumpliera lo que dice la Escritura. Ahora voy a ti; pero digo estas cosas mientras estoy en el mundo, para que ellos se llenen de la misma perfecta alegría que yo tengo. Yo les he comunicado tu palabra; pero el mundo los odia porque no son del mundo, como tampoco yo soy del mundo. No te pido que los saques del mundo, sino que los protejas del mal. Así como yo no soy del mundo, tampoco ellos son del mundo. Conságralos a ti por medio de la verdad: tu palabra es la verdad. Como me enviaste a mí al mundo, así yo los envío. Y por causa de ellos me consagro a mí mismo, para que también ellos sean consagrados por medio de la verdad”.
COMENTARIO AL EVANGELIO POR MONS. CARLOS OSORO
Tener los mismos sentimientos de Cristo
“Ama y haz lo que quieras... de la raíz del amor sólo podrá salir el bien”, nos dice san Agustín (Tratado sobre la Primera carta de San Juan 7,8). Y es lo que se ve en Jesús, que nos ama, por eso salen de su boca los deseos del corazón y por eso quiere para nosotros unidad, protección, alegría, verdad y que seamos de Dios. ¿Sale esto mismo de nosotros como deseo para nuestros hermanos? Porque, si es así, entonces tenemos sus mismos sentimientos y por lo tanto ya no somos de nosotros mismos, sino de Dios, y entonces nos volvemos amor para los demás.
Evangelio y Comentario compartido desde la app Palabra y Vida. Descárgatela ahora para IOS/Android:
No comments:
Post a Comment