EVANGELIO DEL DÍA: 22 de Julio de 2019
Santa Brígida de Suecia. Patrona de Europa
Ga 2,19-20/Jn 15,1-8
En aquel tiempo Jesús dijo: “Yo soy la vid verdadera y mi Padre es el viñador. Si uno de mis sarmientos no da fruto, lo corta; pero si da fruto, lo poda y lo limpia para que dé más. Vosotros ya estáis limpios por las palabras que os he hablado. Seguid unidos a mí como yo sigo unido a vosotros. Un sarmiento no puede dar fruto por sí mismo si no está unido a la vid. De igual manera, vosotros no podéis dar fruto si no permanecéis unidos a mí. Yo soy la vid y vosotros sois los sarmientos. El que permanece unido a mí y yo unido a él, da mucho fruto; pues sin mí nada podéis hacer. El que no permanece unido a mí será echado fuera, y se secará como los sarmientos que se recogen y se queman en el fuego. Si permanecéis unidos a mí, y si sois fieles a mis enseñanzas, pedid lo que queráis y se os dará. Mi Padre recibe honor cuando vosotros dais mucho fruto y llegáis así a ser verdaderos discípulos míos”.
COMENTARIO AL EVANGELIO POR MONS. CARLOS OSORO
Sarmientos que dan fruto
El fruto, como el hijo, no crece sin renuncia ni se alumbra sin dolor: la poda es necesaria para que la savia no se quede en hojarasca y dé fruto. A menudo, renunciamos al fruto para no sufrir la poda y el desgarro de ese lento alumbramiento: nos conformamos con poco, con lo más fácil, lo que menos cuesta y duele. Pero, al final, nos sentimos frustrados, porque no es ése nuestro anhelo, nuestro sueño: deseamos dar fruto, para eso estamos hechos, no para quedar infecundos. Pero, ¿aceptas pagar el precio? “El justo crecerá como una palmera en los atrios de nuestro Dios” (Sal 1).
Evangelio y Comentario compartido desde la app Palabra y Vida. Descárgatela ahora para IOS/Android:
No comments:
Post a Comment